"GUÍA DE VIAJE"

🌴🌴UN PIRATA INSATISFECHO🌴🌴

Aquí os dejo un vídeo que narra e interpreta una bonita historia sobre el desarrollo personal y profesional de un pirata que se aventura a otras islas buscando un objetivo concreto y vuelve con otra cosa muy distinta!!!

Echadle un vistazo, seguro que os gusta <3



Añadir que el cuento fue escrito en 4 secciones, cada componente del grupo escribió e interpretó una de ellas. Os dejo por aquí el cuento, por si os gustaría leerlo más tranquilamente:


CUENTO.
Fase 1: Negación
Había una vez un pirata llamado Morgan, que era líder de una isla llamada Isla Tortuga. Era un pirata que casi siempre estaba enfadado y cada vez establecía reglas demasiado estrictas de cumplir para el resto de sus habitantes. Cuando un insulano se quejaba de estas normas, él les planteaba dos opciones, una de ellas era que le dieran una gran suma de oro y la otra preferencia era que él les otorgaba una barca de madera para que se fueran a vivir a otra isla.

Normalmente, los habitantes escogían la segunda opción, porque apenas tenían para sobrevivir con lo poco que ganaban.

Un día, tuvo un sueño en el que aparecían muchas islas habitadas y eran gobernadas por otros líderes que establecían normas muy diferentes a las suyas, Morgan, se negaba a que esto fuera cierto, no podía haber otras islas que no tuvieran las mismas normas que él había implantado en la suya, asique decidió ir en busca de esas islas para hablar con sus líderes y que estos implantasen la suya.

A la mañana siguiente, cogió su barca, que era enorme y con su fiel compañero Colores, que era su loro, se puso viento en popa a toda vela.

Tras varias semanas en busca de nuevas tierras, Colores divisó y alertó a su amo que a la lejanía se encontraba una isla.

Al pisar nueva tierra, los habitantes le recibieron con una gran variedad de frutas tropicales y le condujeron hacia al poblado. No tardó en darse cuenta que todos convivían en paz y armonía, ayudándose mutuamente y haciendo todo lo que les diera la gana sin ningún tipo de responsabilidad.

Exigió hablar con su líder y la gente con amabilidad le indicó el camino. Por el sendero pudo observar lo bonito que los habitantes habían decorado el pueblo, todo lleno de diversos colores que transmitían armonía, flores que ni siquiera sabía que existían. Al llegar a la casa del gobernante pudo sentir esa sensación acogedora de que se encontraba como en su casa, y se sintió muy bien, sin olvidar su propósito.

Morgan, observó por un instante todo su alrededor y pudo distinguir un gran sillón rodeado de plantas en el que se encontraba el líder acomodado. Frente al sillón había una gran mesa hecha a mano y un espejo en la pared bastante peculiar.

Entonces, Morgan miró al líder y tal y como se imaginó, era un hombre mayor con una barba infinita, y con una cara entrañable. A la vez que Morgan se presentaba, el anciano preparaba comida en un cuenco y la colocó sobre la mesa.

Fase 2: Ira o enfado

Morgan comenzó a explicarle su largo viaje hasta aquel lugar y su propósito con ello, comentando al sabio su propuesta; “es imprescindible que todos los líderes adoptemos esta misma postura, ya que si seguimos de esta forma incorrecta, todos, como en tu isla, harán y desharán las cosas con total libertad, cuando tienes que ser tú el que dictamine las reglas” - Morgan agachó la cabeza por un segundo y sacó de su bolsillo un gran pergamino en el que se podían leer una serie de normas. Las puso sobre la mesa y el anciano comenzó a ojearlas.

Amigo, ¿cómo pretendes conseguir el bienestar con este tipo de normas?- dijo mirándole a los ojos.

La cara de Morgan cambió por completo, no sabía qué responder, no entendía a qué quería referirse, ¿a caso había algún mal en ellas?

Yo creo que todos debemos respetar unas normas que nos son impuestas, y respetarlas es esencial- Parecía seguro con su respuesta, pero algo en su interior le decía que estaba confundido.

El viejo sabio lo miró con cara enternecida y seguidamente le susurró- Dejar ir al Ego significa escuchar a otra persona, incluso cuando no estamos de acuerdo.

¿Quieres que te escuche a tí entonces?- Dijo alzando la voz

Con el rostro relajado le explicó: “No amigo, se que aún es pronto, pero observando tu propósito, si realmente quieres conseguirlo debes entender el sentido de esta frase. Antes de tu aventura, mi consejo es que visites a los demás, ellos te ayudarán.”

Sin decir nada más, Morgan salió de la casa con cara orgullosa aunque reflexionando acerca de la conversación que acababa de mantener. Mientras se alejaba de la isla  observando la armonía del paisaje, se decía a sí mismo una y otra vez.. “Qué querrá decir con eso del Ego, no entiendo nada.”

Sin querer darle mucho más preámbulo continuó su viaje hacia el resto de islas, pegó un silbido, Colores se colocó en su hombro y emprendieron su viaje; no tardaron en avistar otra isla más pequeña al sur.

Dejaron la barca en la orilla de la isla y se dirigieron hacia su interior. Esta vez no había tantos frutos ni colores, parecía llevar meses sin ningún tipo de cuidado.

Pensó que quizás allí no habría nadie, por lo que aprovecharía para tomar algo de comida, pues todo era imprevisible, debía anticiparse. Morgan se sumergió entre las altas ramas hacia un par de arbustos con frutos exóticos que vió más hacia adentro. Mientras tomaba en una pequeña bolsa de tela algunos de ellos, una serpiente salió de entre los arbustos causando un gran alboroto en el lugar.

De repente, Morgan se encontraba en el suelo con la cabeza tapada. Cuando abrió los ojos, pudo observar cómo un círculo de personas lo estaba rodeando. Al comienzo se estremeció pero cuando prestó atención, comprendió que aquellas personas le habían quitado la serpiente de encima y por suerte no le había mordido, sin embargo, tenía algunos rasguños.

Las personas que le rodeaban le ayudaron a levantarse y comenzaron a presentarse entre todos, mientras la más anciana de ellos le curaba algunas heridas con jugo de caracol; parecían personas salvajes, sus pelos estaba totalmente llenos de nudos, aunque les favorecía, y además, llevaban una ropa muy ligera y sucia.

Morgan pensó en que era un buen momento para decirles a todos ellos que le llevasen hasta su líder, por lo que sin dar las gracias, se levantó de un salto y lo exigió sin más.

Estas personas parecían extrañadas; seguidamente una de ellas le aclaró -aquí no poseemos ningún tipo de líder, somos solo nosotros, y el resto de nuestra tribu que se encuentra en nuestras chozas.

De repente Morgan gritó asustado -¡¿Habéis matado a vuestro líder?!

No, tan solo no tenemos.- explicó una bella chica de ojos verdes.

Entonces Morgan, mientras andaba de un lado para otro dijo con autodeterminación -Yo seré vuestro líder, impondremos unas normas que todos seguiréis y de paso arreglamos un poco esto que está fatal, es vuestra responsabilidad mantener un orden y limpieza.

Entonces todos echaron a reír y dijeron- Pero qué dices, tú de dónde vienes, cómo nos dices esto- mientras seguían riéndose entre ellos.

Morgan se sentía impotente e indignado cuando, enfadado dijo; ¡cómo no sigáis mis órdenes os prometo qu…- de repente fue interrumpido por el chico situado al lado de la joven de ojos verdes, el cual levantando la mano dijo -Eh, te recomiendo que nos acompañes hacia el interior de nuestra isla y conozcas la esencia de nuestra convivencia dentro de la tribu, nos hacemos llamar “los mandalienses”, creo que puede gustarte, al menos más que nuestra naturaleza libre y salvaje.

Morgan quedó impactado ante esta interrupción pues aún no conocía el significado de solidaridad, tan solo había aprendido a dar órdenes y enseñar a la personas sus conocimientos como líder.

De repente Morgan, recordó aquellas palabras que el viejo sabio le dijo, y entendiendo su propósito hizo caso a esta tribu y se adentró a conocer esta esencia de la que hablaban...

Fase 3: negociación, propuestas.

Morgan, después de haber visitado las dos islas, y haber comprobado de primera mano, que sus habitantes, no funcionaban con normas imperativas a las que él estaba acostumbrado, quiso tener en cuenta todo lo nuevo que estaba viviendo y que las personas convivían dentro de un bienestar sin que nadie les diese órdenes.

Una vez reunido con los habitantes de esta isla, siguió intentado liderar la tribu, puesto que era algo que él tenía muy arraigado, y no concebía que no hubiese alguien a quien obedecer.

Los Mandalienses, explicaron que allí nadie, nunca, había estado por encima de los demás, que el trabajo era cooperativo y existía un respeto entre todos los habitantes. Esta forma de vida siempre había dado buenos resultados. Pero Morgan, puso cara de poco convencimiento, pues hay cosas que aún no terminaba de entender. Ante esta situación, los isleños, viendo su reacción, le invitaron a marcharse, puesto que no estaban dispuestos a que nadie cambiase su forma de vida.

En el fondo, Morgan pensaba que eran buena gente, y el hecho de haber visitado ambas islas, le había dado la oportunidad de comprobar que la gente era feliz, algo que no pasaba en su isla, y que, sin duda, el trabajo que realizaban en equipo era extraordinario, se quedó asombrado de que la gente compartiese sus alimentos o sus bienes con los demás sin esperar nada a cambio, y es que, él no estaba acostumbrado a esta forma de vida, ya que, en su isla, cada uno trabajaba de manera independiente, y lo que conseguían era para ellos, la individualidad era algo que sin duda definía a los habitantes de Isla Tortuga, pues desconocían lo que significa compartir.

Confuso y pensativo, Morgan abandona Mandalia para regresar a Isla Tortuga.

Cuando llega, sus convecinos se sorprenden y se acercan, un tanto desconfiados a su barca. Morgan, baja de ella, y cabizbajo, saluda tímidamente. Los tortuguenses le preguntan que para qué ha vuelto, y él, responde que ha conocido distintas formas de vida y que está dispuesto a negociar con ellos para que la convivencia sea próspera y posible.

Los tortuguenses, sin salir de su asombro, le preguntan sobre lo que ha visto y ha conocido para que esté dispuesto a mejorar la convivencia en la isla.

Morgan les cuenta que en las islas que ha visitado, la gente vive tranquila y en paz, y que nadie está por encima de nadie, que a pesar de tener un líder, éste no impone ninguna norma sobre ellos, todos son totalmente independientes y saben lo que tienen que hacer. Que todos hacen por mejorar la convivencia, y se ayudan entre ellos, si existe alguna diferencia entre algún isleño, las dejan a un lado, porque por encima de todo está el respeto.

Los tortuguenses, no pueden creer lo que Morgan les está contando, y sin duda, les gustaría que algún día ellos también pudiesen vivir así.

Así que, sin perder más tiempo, empiezan a decir las cosas que les gustaría cambiar. Le piden a Morgan que no sea autoritario y que no imponga norma alguna, y que todo se base en el respeto. Morgan, sin poder evitar fruncir el ceño, olvida su orgullo y comprende que se puede intentar. Que, a pesar de estar acostumbrados a vivir en la búsqueda del bien propio y la individualidad, quieren que haya sociabilidad y exista una cooperación para mejorar la convivencia de todos.

Tras el paso de unos meses, sin estar todavía con la plena confianza de que funcione, todos ponen de su parte, aunque Morgan continúa, en algunos momentos, midiendo fuerzas entre los habitantes, algo a lo que estos se siguen negando.

Fase 4: Aceptación y acuerdo

Morgan seguía teniendo enfadados a todos los habitantes de su isla, ya que a pesar de  todos sus viajes no había cambiado en nada su actitud.

Pero en el fondo Morgan se sentía un poco solo, después de ver que en algunas de las islas las habitantes estaban muy unidos. 

Morgan se tumbó en el suelo y empezó a pensar….Cuando  se dio cuenta estaba dormido, y soñando algo muy extraño...En su sueño apareció una tortuga que decía ser el espíritu de la isla, y le decía…

Hola Morgan, soy yo, el espíritu de esta isla, vengo a darte un consejo.

Debes abrir tu corazón al resto de los habitantes de esta isla, ellos son tus compañeros y al igual que tú, buscan lo mejor para este lugar, deja a un lado la codicia, debes respetar a los demás y dejar que sean más independientes, dejando así que tomen sus propias decisiones y hagan las cosas por ellos mismos, esta es la mejor forma de crear una política de bienestar social para la convivencia en esta isla.

Morgan estaba moviéndose muy agitado y un habitante que pasaba por allí fue corriendo a despertarle.

¡Morgan, despierta!, ¿Qué te ha pasado?.

Nada, Nada, tranquilo, estoy bien.

Morgan se quedó mirando al cielo pensando….¿Y si esa tortuga tenía razón? ¿Y si debo dejar que todos sean más independientes y libres.

Pero… ¿y mi dignidad? pensó Morgan, ¿Y si ahora todos empiezan a humillarme por mostrar mi debilidad?.

Morgan cerró los ojos, respiro hondo y algo en su corazón le decía que debía hablar con los habitantes de la isla.

Hola a todos, como ya sabéis soy Morgan y os he reunido porque me gustaría comentaros algo, tras todos estos viajes he aprendido muchas formas de convivencia y muchos nuevos conceptos diferentes que desde hoy me gustaría llevar a cabo en nuestra isla, quiero que todos seamos iguales, que miremos por el resto y podamos tomar decisiones unidos.

Todos los habitantes sonrieron y Morgan se fue muy contento

Pero cuando iba caminando, algo le sorprendió, a lo lejos vió algo que brillaba, Morgan fue  corriendo y dijo ¡ ES UN COFRE!

Cuando lo abrió se asombró muchísimo. ¡No era dinero, ni joyas! ERAN TODOS LOS CONCEPTOS QUE HABÍA APRENDIDO DURANTE SU VIAJE.
  • Libertad

  • Dignidad

  • Independencia

  • Emancipación

  • Cooperación

  • Respeto

  • Autodeterminación

  • Individualidad

  • Solidaridad

  • Convivencia

  • Responsabilidad


En ese momento Morgan aprendió que lo importante en la vida no era el dinero, las joyas o el poder, que lo importante era estar bien con los demás, sentirse querido y respetar todo tipo de ideas.

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